Bachelet reafirma defensa de derechos de la mujer, pese a oposición en EEUU a su candidatura a la ONU

21 de abril, 2026 | 17.58

Por David Brunnstrom, Emma Farge y ​Olivia Le Poidevin

21 abr (Reuters) - La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, subrayó el martes su compromiso con los derechos de la mujer en su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), ‌a pesar de los llamamientos a Washington ‌para que vete su postulación debido a su postura a favor del aborto.

Bachelet, de 74 años, una de los cuatro candidatos que compiten por dirigir la atribulada organización mundial a partir del próximo año, dijo a los periodistas que había leído una carta de más de dos decenas de legisladores republicanos estadounidenses en la que la acusaban de haber "dado prioridad a una agenda abortista extrema" y pedían a Estados Unidos que vetara su candidatura.

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"Siempre estaré del lado de las mujeres", dijo la dos veces presidenta de Chile y ​ex alta comisionada de las ⁠Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y añadió que, como secretaria general, su labor consistiría en ‌garantizar que se apliquen las agendas de la ONU en materia de derechos de ⁠la mujer.

"Tenemos que seguir avanzando en materia de derechos de ⁠la mujer", agregó tras una audiencia en directo de tres horas sobre su candidatura.

El enviado de Washington ante la ONU, Mike Waltz, pareció este mes torpedear su candidatura al afirmar que compartía las preocupaciones sobre su ⁠idoneidad.

Bachelet se enfrenta al argentino Rafael Grossi, a la costarricense Rebeca Grynspan y al senegalés ​Macky Sall por un mandato de cinco años al frente de la ONU, ‌integrada por 193 miembros, que puede prorrogarse por ‌otros cinco.

Aunque son los únicos candidatos declarados hasta ahora, otros pueden sumarse a la carrera en ⁠los próximos meses.

PRÓXIMO LÍDER DE LA ONU SE ENFRENTA A UNA TAREA ENORME

El próximo líder de la ONU se enfrentará a la enorme tarea de revitalizar una organización en crisis, cuya importancia ha disminuido significativamente en los últimos años.

Las grandes potencias, a pesar de que cada vez menos caso de las normas tradicionales ​del orden internacional, ‌han presionado a la ONU para que se reforme, recorte gastos y demuestre su relevancia.

Grossi también será interrogado por los Estados miembros de la ONU y los representantes de la sociedad civil el martes, seguido de Grynspan y Sall el miércoles.

Hay muchos menos candidatos para el puesto que en 2016, cuando el actual secretario general, el portugués António Guterres, fue elegido ⁠entre un grupo de 13 aspirantes.

En los 80 años de historia de la ONU nunca se ha elegido a una mujer, y la tradición dicta que el cargo rote entre regiones, siendo América Latina la siguiente en la lista.

Otra regla no escrita es que el secretario general nunca procede de ninguno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU —Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos— para evitar una concentración excesiva de poder, aunque su respaldo es crucial en un proceso de selección largo y complejo.

En marzo, el propio país ‌de Bachelet retiró su respaldo a su candidatura, después de que asumió un nuevo Gobierno de extrema derecha, pero ha conservado el apoyo de Brasil y México.

Grossi, un diplomático de carrera de 65 años y padre de ocho hijos, ha dirigido el organismo de control nuclear de la ONU durante seis años.

Grynspan, de 70 años, exvicepresidenta de Costa Rica y actual directora de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, se ‌describe a sí misma como una multilateralista reformista que ha luchado contra las barreras de género.

"No espero un trato especial. Quiero un trato igualitario", declaró a Reuters.

Sall, de 64 años, presidente de Senegal durante 12 años hasta 2024, ‌es geólogo e hijo de ⁠un vendedor de cacahuetes.

De voz suave y más cómodo en francés que en inglés, ha defendido el desarrollo africano y el apoyo a los países agobiados por la ​deuda. "Más que nunca, un multilateralismo reinventado sigue siendo la mejor manera de responder a los retos de un mundo en plena transformación", dijo en X.

(Reportaje de David Brunnstrom en Washington y de Emma Farge y Olivia Le Poidevin en Ginebra; edición de Don Durfee, Andy Sullivan y Matthew Lewis, Editado en español por Juana Casas )