El actor español Manolo Solo, una de las figuras más reconocidas del cine de su país en las últimas décadas, murió este jueves a los 62 años. La noticia fue confirmada por la Academia de Cine de España, que despidió al intérprete, recordado por su participación en películas como El laberinto del fauno, Biutiful y El buen patrón, además de su premiada trayectoria en teatro y televisión.
Según informó su entorno a la agencia EFE, el velatorio se comenzó en la tarde del jueves en el tanatorio de San Isidro, en Madrid y se extenderá hasta el mediodía del viernes.
Nacido en 1964 en Algeciras, provincia de Cádiz, Manolo Solo construyó una extensa carrera en la actuación. Aunque estudió Ciencias de la Educación en la Universidad de Sevilla, nunca ejerció la docencia. Antes de dedicarse por completo a la interpretación, también exploró su faceta como músico y formó parte de distintas bandas de rock.
Tras iniciar su formación en el Instituto del Teatro de Sevilla, decidió orientarse al doblaje profesional. Durante esa etapa prestó su voz para versiones en español de producciones internacionales, entre ellas Dragon Ball Z y la serie Rex, un policía diferente. Su debut cinematográfico llegó en 1986 con El vivo retrato. Desde entonces trabajó bajo la dirección de cineastas de renombre como Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu, Fernando León de Aranoa, Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, Isabel Coixet y José Luis Cuerda.
De "Tarde para la ira" a sus últimos papeles
En 2017 recibió el premio Goya al mejor actor de reparto por su trabajo en Tarde para la ira, dirigida por Raúl Arévalo. Anteriormente había sido nominado por B, la película y volvió a competir por el galardón como actor protagonista gracias a Cerrar los ojos y, más recientemente, por Una quinta portuguesa, una de las interpretaciones más elogiadas de su carrera.
