Una nueva polémica sacude al mundo del periodismo político tras la filtración de un mensaje que, según denuncian, evidenciaría la injerencia directa del gobierno de Javier Milei en la agenda de algunos programas televisivos. Los nombres que quedaron en el centro de la escena son los de Eduardo Feinmann y Luis Majul.
El tema comenzó a tomar fuerza luego de que Viviana Canosa asegurara en su programa que el propio presidente se comunicaba con ciertos periodistas para indicarles a quiénes debían entrevistar. Según su versión, desde el Gobierno se “armaban las mesas” de acuerdo a los intereses del momento.
En ese contexto, el periodista Jorge Rial sumó un nuevo capítulo al difundir un supuesto chat que, para muchos, confirmaría esa práctica. En el mensaje filtrado se puede leer a un funcionario hablar en nombre del presidente y dar instrucciones concretas.
¿Qué dice el chat que filtró Jorge Rial?
“Pedido del presidente. Acabamos de tener grandes noticias para la Argentina. Se suspende todo el proceso de audiencias, desacato, discovery y sanciones hasta que se resuelva la apelación de fondo”, dice el texto, en referencia al juicio en Estados Unidos por la estatización de YPF.
Pero lo más llamativo llega después. “Estoy armando salida esta noche con Ibarzábal, Amerio y Quirno juntos. Necesitamos saber si puede Luis en piso 20.35”, agrega el mensaje, sugiriendo una coordinación directa con un programa televisivo.
La respuesta del interlocutor fue breve: “¿Qué Luis, perdón?”. Y la contestación terminó de encender la polémica: “Te tengo agendada como productora de Luis Majul”.
Para quienes impulsan la denuncia, este intercambio deja en evidencia que desde el Gobierno no solo se propone quiénes deben ir a determinados programas, sino también en qué horario y bajo qué formato.
El dato no menor es que, finalmente, los invitados mencionados no habrían salido en el programa de Majul, sino que terminaron participando en el ciclo de Eduardo Feinmann, lo que amplió aún más las especulaciones sobre la coordinación de contenidos.
Por el momento, ni Feinmann ni Majul se pronunciaron públicamente sobre el contenido del mensaje ni sobre las acusaciones que comenzaron a circular.
