Wanda Nara volvió a convertirse en tendencia, esta vez lejos de los escándalos sentimentales y enfocada en uno de sus proyectos más personales: su nueva casa en Buenos Aires. A través de sus redes sociales, la conductora y empresaria comenzó a mostrar los avances de la vivienda que está construyendo en Nordelta, un exclusivo barrio privado con vista directa a la laguna, y que definió sin vueltas como “la verdadera y propia casa de mis sueños”.
Pensada para vivir junto a sus cinco hijos, la propiedad se destaca por su arquitectura moderna, completamente vidriada y con una fuerte impronta de diseño contemporáneo. Grandes ventanales, espacios amplios y una distribución que prioriza la luz natural marcan el pulso de una casa que combina lujo, comodidad y una estética muy alineada con el estilo de vida de Wanda.
Así es la mansión de Wanda Nara
Uno de los ambientes que más impacto generó entre sus seguidores fue, sin dudas, el vestidor. Lejos de ser un simple espacio de guardado, se trata de un verdadero vestidor XXL con camarín propio. El diseño apuesta por una estética minimalista, con predominio de tonos claros, líneas rectas y muebles funcionales pensados para mantener el orden sin resignar elegancia. Estantes amplios, cajoneras profundas y espejos empotrados potencian la sensación de amplitud.
El gran diferencial está en el sector de camarín: un espejo ovalado rodeado de luces, una mesa de maquillaje de gran tamaño y detalles dignos de un backstage profesional. “Mi vestidor nuevo ya falta menos. Camarín en casa listo”, escribió Wanda al mostrarlo, dejando en claro que se trata de uno de los espacios más importantes de la casa, adaptado a su intensa rutina laboral y mediática.
El living tampoco pasa desapercibido. De dimensiones generosas y con techos altos, el ambiente se abre completamente hacia el exterior gracias a sus ventanales, que conectan visualmente con la laguna. La base decorativa es sobria y elegante, con una paleta de grises y beige que aporta armonía y sofisticación.
La polémica decoración de la casa de Wanda Nara
Sin embargo, fiel a su personalidad, Wanda decidió romper con lo clásico a través de un detalle que generó todo tipo de comentarios: la decoración de Hello Kitty. Figuras y objetos del icónico personaje aparecen integrados al espacio, sumando un guiño pop y lúdico que divide opiniones pero refuerza su sello personal. En su casa, el lujo convive sin prejuicios con lo kitsch y lo sentimental.
Así, la nueva vivienda de Wanda Nara no solo refleja un alto nivel de confort y diseño, sino también una declaración de identidad. Vidrios, luz, espacios enormes y detalles polémicos se combinan para dar forma a un hogar que, más allá de las críticas, lleva su impronta en cada rincón.
