El riesgo país perfora los 500 puntos pero el mercado no abre el financiamiento 

La caída del riesgo país hasta los 488 puntos refleja la mejora de los bonos y el respaldo financiero al programa económico de Javier Milei, aunque el mercado todavía mantiene dudas sobre la acumulación de reservas.

29 de mayo, 2026 | 15.53

El riesgo país argentino volvió a ubicarse este viernes por debajo de los 500 puntos básicos y alcanzó su menor nivel desde fines de enero, en medio de una nueva suba de los bonos soberanos y una mejora sostenida de los activos financieros locales. El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió hasta las 488 unidades durante la rueda y profundizó una tendencia descendente que el Gobierno utiliza como señal de respaldo de los mercados al programa económico de Javier Milei.

La baja del spread argentino estuvo impulsada por otra jornada positiva para la deuda pública en dólares bajo legislación extranjera, cuyos títulos avanzaron entre 0,2 y 0,5 por ciento a lo largo de la curva. También las acciones líderes operaban en terreno positivo, mientras los ADR argentinos en Wall Street sostenían la recuperación iniciada en las últimas semanas.

Sin embargo, detrás de la mejora financiera persiste una discusión de fondo sobre la verdadera capacidad de la Argentina para recuperar acceso estable al crédito internacional y sobre la sustentabilidad del esquema económico libertario más allá del corto plazo. El propio Gobierno reconoce implícitamente esa tensión: pese a la caída del riesgo país, todavía evita volver a emitir deuda en los mercados voluntarios internacionales.

El nivel actual del indicador aparece muy por encima de los valores que el oficialismo considera necesarios para retornar plenamente al financiamiento externo. Tanto Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, vienen sosteniendo desde hace meses que el riesgo país argentino debería ubicarse mucho más abajo en función de los “fundamentals” económicos que muestra la actual administración.

En una entrevista reciente, Milei aseguró: “150 me parece un número razonable para los números que tenemos”. Al mismo tiempo, adjudicó la persistencia del spread elevado al temor de los mercados ante una eventual vuelta del kirchnerismo al poder en 2027. La explicación oficial intenta asociar el riesgo país exclusivamente al escenario político futuro y no a desequilibrios estructurales de la economía.

Sin embargo, distintos analistas financieros señalan que el mercado todavía observa factores de fragilidad que exceden el calendario electoral. La escasa acumulación de reservas internacionales, la persistencia de controles cambiarios parciales, la necesidad futura de refinanciar vencimientos de deuda y la debilidad de la recuperación económica siguen apareciendo como variables centrales para los inversores.

La baja del riesgo país coincide además con un fuerte proceso de valorización financiera impulsado por el ajuste fiscal extremo, la desaceleración inflacionaria y la estabilidad cambiaria sostenida a través del ingreso de dólares financieros y el fuerte endeudamiento con organismos multilaterales. Pero ese escenario todavía convive con una economía real golpeada por la recesión, caída del consumo y destrucción de empleo.