A partir de la decisión de actualizar las bandas cambiarias por inflación, la administración Milei abandonó el tipo de cambio como ancla inflacionaria. Por ende, se consolida el áncora fiscal salarial, es decir un escenario de un mayor ajuste para los trabajadores y trabajadoras. Bajo este nuevo esquema, se le suma una nueva complicación al equipo económico: la institucionalización de la inercia inflacionaria. Con el último dato de la variación de precios de diciembre (2,8%), se estima que la banda superior del tipo de cambio se ubique en los 1607 pesos.
“Al indexar el tipo de cambio al resultado de la inflación, lo que se genera es la institucionalización de la inercia inflacionaria. Se entra en un loop -la suba de precios retroalimenta al tipo de cambio y éste, a su vez, al valor del dólar- difícil de controlar. El dato de diciembre es una muestra de ello”, explicó Haroldo Montagu, economista en jefe de la consultora Vectorial.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
Inflación. No hay de dónde agarrarse
Aunque la inflación anual fue la menor desde 2017, los datos indican que los precios promedios se incrementaron desde mayo del año pasado (1,5%) y que el último mes del año cerró con un valor superior al promedio mensual de 2025 (2,3%).
Durante diciembre, la evolución de la inflación estuvo atravesada por el impacto del incremento de precios de combustible que se produjo en noviembre, el incremento de precios de transporte, los ajustes en educación y, sobre todo, por el incremento de la carne vacuna y de las frutas, compensado por la retracción de precios en verduras, la caída de las ventas, un consumo que no repunta y el tope a los salarios. A pesar de haberse mantenido estable el dólar promedio en diciembre, los precios mostraron un alza incluso superior al mes anterior.
Este 2026 arranca con un nuevo esquema cambiario asociado a la inflación. La administración Milei tuvo que aceptar la modificación de su ancla para conseguir un waiver del FMI ante su incumplimiento en la acumulación de reservas, situación que empezó a revertirse en las últimas siete ruedas.
“A partir de la decisión de actualizar las bandas cambiarias por inflación, el gobierno decidió abandonar el tipo de cambio como ancla inflacionaria. Se consolida entonces el ancla fiscal y salarial que se vinculan a los costos/demanda, a contramano de las declaraciones oficiales que sostienen razones monetarias como causal inflacionaria”, puede leerse en el reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
“El esquema cambiario del gobierno fue un requisito del FMI, después el Gobierno manejará el tipo de cambio como quiera. Lo que vamos a empezar a ver ahora será una economía que se moverá con un tipo de cambio más alto, eso significará una inflación más alta para los próximos meses sin llegar a una espiralización”, afirmó Hernán Letcher, titular del CEPA y aclaró que el ojo estará puesto en si se consiguen dólares durante el año ante lo requerimiento de vencimientos.
MÁS INFO
Si la economía empieza a moverse con un tipo de cambio más alto, ¿cuál será la famosa ancla contra la inflación? El ajuste. “En este momento, la recesión para el consumo - los ingresos de la sociedad- hacen de ancla más que el dólar. Por ende, si hubiera un rebote en la actividad y el consumo, este dólar será inflacionario. Entonces, este modelo acordado con el FMI cierra solo con ajuste”, agregó Hernán Herrera, economista investigador del Instituto Argentina Grande (IAG).
Los trabajadores reclaman
“Estamos frente a un estancamiento de la economía. La economía no crece, el proceso inflacionario continúa en ascenso y se reduce el poder de compra de la gente. Estamos atravesando un proceso que será muy difícil de revertir. El Gobierno es el artífice de una verdadera pesadilla económica”, sostuvo Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE.
Sus declaraciones se conocieron luego de publicado el último informe del INDEC con la variación de precios de diciembre. La evolución del salario en la administración pública durante 2025 fue de 17,1%, mientras que la inflación en el mismo periodo fue de 31,5%, una diferencia de 14,4 puntos porcentuales.
“La inflación se mantiene en ascenso. A esta altura tenemos que aceptar que no hay luz al final del túnel como nos dijeron. Se pierden puestos de trabajo, disminuyen los ingresos y se deteriora la calidad de vida de toda la población. La destrucción de los salarios y las jubilaciones ha sido una política pública. El empobrecimiento es generalizado y hasta ahora bastante silencioso. Si no reaccionamos, va a ser peor”, sentenció Aguiar.
¿Qué esperar con la inflación de enero?
El INDEC publicará el próximo índice con una nueva metodología a partir del dato de enero, donde deberían tener mayor peso los servicios y el transporte. “Sin embargo, dado que la medición se ajusta desde su aplicación en adelante, el 11% adicional de incremento de precios derivado de la eventual aplicación del nuevo ponderador de consumos desde finales de 2023 hasta la actualidad quedará bajo la alfombra”, aclararon desde el CEPA.
En cuanto a los precios en alimentos y bebidas, en la primera semana de enero respecto al promedio del mes anterior, la medición de precios que realiza el CEPA sumó 2,3% en productos de consumo masivo. En el mercado cárnico mayorista, los precios se movieron sensiblemente al alza, en el orden del 1,4% a 1,6% en novillito y novillo, como promedios de los primeros diez días de enero versus promedio de diciembre.
“El capón de cerdo incrementó su precio en 0,3% en la primera semana de enero respecto al promedio del mes anterior. En ese mismo período, el pollo incrementó su precio en 4,9%, mientras que las frutas y verduras se movieron al alza en 7,9% y 3,7% todos en el segmento mayorista. El dólar se movió, en los primeros 10 días de enero, al +1,3% vs promedio de diciembre”, puede leerse en el último informe de la consultora dirigida por Letcher.
En relación a los precios regulados (tarifas de agua, luz, gas), el Gobierno definió los incrementos de electricidad y gas en el orden del 2,5% en ambos casos, para residenciales en promedio para los consumos de diciembre de 2025. Pero a partir de enero se aplicará la quita de subsidios progresiva a las categorías de ingresos medios y altos. También, se quitará el subsidio a los contribuyentes inscriptos en IVA y Ganancias, además de control de consumos. En el caso del agua, cuyo incremento se mantuvo congelado en 2025 en 1% mensual, se aplicarán subas de 17% en los próximos cuatro meses (4% mensual).
La suba de precios en las tarifas de los servicios públicas fue otra de las exigencias del FMI.
