El Gobierno subió la tasa para secar de pesos y corre al dólar desde atrás

El Tesoro absorbió 45% más del vencimiento de deuda y vuelve con la receta tradicional, secar de pesos la economía para controlar el dólar y revertir las señales de aceleración de la inflación, que otra vez algunas consultoras la ubican por encima de 2% en julio.

29 de julio, 2026 | 19.38

El Gobierno volvió a la receta clásica, secar de pesos a la economía para frenar la presión sobre el precio del dólar y revertir las señales que anticipan una nueva aceleración de los precios que se reflejaría en una inflación que otra vez comenzaría con 2% este mes según las estimaciones de las principales consultoras.

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La estrategia del equipo económico es la misma que aplicó a lo largo de cada corrida cambiaria, subir la tasa de interés que paga la deuda del Tesoro para absorber más pesos del vencimiento de deuda que renueva y quitar así combustible que alimenta la presión sobre el valor de la divisa.

Además, con la visión monetarista libertaria, espera que también tenga efecto revirtiendo la aceleración que mostraron los precios a lo largo del mes aunque difícilmente pueda mostrar que el 1,9% de junio fue el inicio de un proceso y no simplemente un dato coyuntural.

La Secretaría de Finanzas informó este miércoles que adjudicó 12,21 billones de pesos lo que representa un rollover de 144,53% sobre los vencimientos que enfrentaba hoy el Tesoro, para lo que pagó una sobretasa sobre el valor que operaron los títulos públicos en el mercado secundario.

El Tesoro tiene excedentes de pesos por las ventas de dólares que realizó el miércoles para contener el precio frente a la demanda dolarizadora (el nivel de ventas recién se conocerá el jueves o viernes, cuando se pueda acceder a las estadísticas del Banco Central) por lo que la decisión de elevar la tasa solo se explica por la decisión de retirar el mayor volumen de pesos posible.

La presión sobre el dólar se aceleró esta semana por una combinación de desaciertos políticos del oficialismo libertario, que se inició con la declaración del vocero presidencial, el economista Adrián Ravier, cuando evaluó que en pocos meses puede alcanzar un  valor de 1.800 pesos.

También influyó la conversación que mantuvo la directora Gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, que en un encuentro con empresarios según trascendió consideró que el dólar debería estar más alto para favorecer un mejor equilibrio macroeconómico.

Georgieva fue invitada por el presidente Javier Milei para que su mensaje influya sobre el mercado mejorando las expectativas y logre quebrar el piso de 400 puntos del Riesgo País que podría habilitar la emisión de deuda en los mercados internacionales que garantice la disponibilidad de divisas para transitar con menor complejidad el año electoral.

Georgieva dejó un apoyo con cautela, habló en privado de la necesidad de devaluar y en público de la necesidad de consolidar las reformas, ampliar sus beneficios a la economía real y atravesar el ciclo político sin perder credibilidad. 

La conclusión: el dólar se disparó y el Riesgo País rebotó hasta los 450 puntos.

Los voceros paraoficiales intentaron instalar durante este martes y miércoles que la suba de la divisa solo fue una maniobra especulativa de fondos que intentaron subir el precio al que el Tesoro pagará este viernes el vencimiento de los bonos emitidos en la modalidad dólar link, es decir atados al valor oficial del dólar.

La incapacidad del Banco Central y el Tesoro de frenar esa corrida pese a las ventas de dólares crocantes, bonos dólar link y contratos de dólar futuro por volúmenes que triplicaron ruedas de jornadas normales demostró que el programa monetario y cambiario empieza a encontrar límites que se irán acortando a medida que se instala la idea en un creciente rechazo social que se expresaría en las urnas.

La sucesión de los informes de la Universidad Torcuato Di Tella que reflejan un retroceso en la tendencia del ciclo económico y una caída pronunciada de la Confianza del Consumidor y de todos los subíndices que la componen, reflejaron el mal momento político del presidente Milei que se profundizó por las posiciones desacertadas en temas sensibles para los argentinos, como la cuestión Malvinas.

En la licitación del Tesoro, el mercado eligió la letra a más corto plazo ofrecida, con vencimiento el 16 de octubre próximo, que absorbió 4,61 billones de pesos a una tasa de 2,05%, un premio sobre el mercado secundario donde se operaba a 1,9%.

El otro bono con alta demanda, que remunera la mejor opción entre la tasa Tamar y el dólar oficial, absorbió 4,72 billones con margen de 6,64% y en el bonar suscripto con dólares que captó 309 millones a 8,33%  de tasa interna de retorno, se colocó a 94,5 dólares por lámina de cien cuando en el mercado secundario, cerró en 94.9 dólares.

“El Tesoro no tenía necesidad de pesos, así que difícil no leer la lici en clave cambiaría. Más aún con un menú que tuvo mucho DLK y qué terminó tomando mucho por ahí”, analizó Gabriel Camaño, de Outlier y siempre con una visión más cercana al oficialismo libertario.

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Fernando Alonso

Periodista. Pasé por las redacciones de Télam, Cronista Comercial, BAE Negocios y C5N. Soy columnista de radio y fui vocero del BCRA.