Encuesta entre empresarios: con la Reforma laboral vigente ¿se preparan para contratar o despedir trabajadores?

Una encuesta de Adecco revela que la mayoría de las compañías ven con optimismo los cambios en las reglas de contratación. Sin embargo, la caída industrial y el consumo generan dudas sobre si el movimiento será para crecer o para achicar.

11 de abril, 2026 | 10.48

La reforma laboral de Javier Milei ya está vigente y las empresas argentinas empezaron a prepararse para usarla. Pero la pregunta que recorre los departamentos de recursos humanos del país sigue sin respuesta clara: ¿los cambios se van a usar para contratar más gente o para despedir trabajadores y reducir dotaciones con menos costo?

Según una encuesta de Adecco, 7 de cada 10 empresas esperan un impacto favorable en las condiciones de contratación a partir de la reforma. La norma amplía las modalidades contractuales disponibles y otorga mayor libertad a las organizaciones para organizar sus equipos de trabajo. Ahora que la ley está en vigencia, esa expectativa enfrenta su prueba real: la implementación concreta dentro de cada empresa.

Más flexibilidad, pero también más complejidad

El nuevo esquema permite ajustar dotaciones con mayor precisión frente a demandas variables o ciclos de negocio. Pero esa flexibilidad tiene una contracara: exige mayor criterio técnico para definir qué posiciones deben ser estructurales y cuáles pueden responder a esquemas más dinámicos.

Uno de los puntos más relevantes de la reforma es la redefinición de los esquemas indemnizatorios, con criterios más claros en la base de cálculo, topes y pisos. Según el informe, esa previsibilidad le permite a las empresas proyectar costos laborales con mayor precisión y tomar decisiones de contratación con menor exposición a contingencias legales.

El dilema: crecer o achicarse

La reforma laboral llega en un momento de señales económicas contradictorias. La caída en la actividad industrial y el consumo genera un compás de espera en gran parte del empresariado. De acuerdo al relevamiento, muchas empresas aún no decidieron si usarán las nuevas herramientas para expandir sus equipos o para reducirlos.

Para sectores que necesitan adaptarse a la transformación digital, la reforma abre la puerta a estructuras más ágiles. Para otros que enfrentan una reducción del mercado, facilita los procesos de salida con mayor previsibilidad de costos.

El talento, el problema que la reforma no resuelve

Más allá de la flexibilidad contractual, la reforma no toca el principal dolor de cabeza del mercado laboral argentino: la escasez de talento calificado. Sectores como minería, energía, tecnología y logística mantienen brechas críticas de personal técnico que ningún cambio normativo puede cubrir por sí solo.

En ese contexto, la inversión en formación pasa a ser una herramienta central. Combinar la nueva flexibilidad contractual con estrategias activas de desarrollo de talento será determinante para las empresas que quieran mantener su competitividad en los próximos años.