La recesión económica y la pérdida del poder adquisitivo golpea con fuerza al sector comercial en Jujuy. En las últimas semanas, la combinación de una drástica caída en las ventas y el incremento de los costos operativos determinó el cierre de alrededor de 20 locales comerciales, que provocó que más de una veintena de trabajadores perdieran sus puestos de trabajo.
El titular del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Jujuy, Miguel Mamani, manifestó su profunda preocupación por la velocidad con la que se está deteriorando la actividad comercial en la provincia. "Lamentablemente tenemos que decir que se han cerrado comercios, que la caída de las ventas está impactando de manera negativa y obviamente esto repercute en el empleo", señaló Mamani.
De acuerdo con el relevamiento del gremio, la crisis no discrimina sectores y afecta a diversos rubros por igual. La imposibilidad de sostener las estructuras de costos ante una demanda en picada obligó a dueños a bajar las persianas de forma definitiva. "Nadie llega a fin de mes, no hay ventas", aseguró el titular del CEC en diálogo con Canal 7.
Mamani explicó la encrucijada que atraviesan tanto los comerciantes como los consumidores en el contexto actual: según afirmó, "el empleador trata de cerrar números y aplica la reducción de personal" como última medida de supervivencia antes del cierre definitivo.
Lejos de ver un piso para la crisis desatada por el presidente Javier Milei y el gobernador Carlos Sadir, desde el sector mercantil miran el corto plazo con alarma. Mamaní advirtió que, de no mediar una reactivación del consumo que alivie los bolsillos de los jujeños, el escenario laboral se tornará aún más complejo.
"Esto presagia que la situación va a ser más desagradable mientras las ventas no repunten", concluyó el referente gremial, dejando en claro que la continuidad de cientos de puestos de trabajo en la provincia hoy pende de un hilo.
El sector comercial lidera el cierre de empresas en plena caída del consumo
El último dato del EMAE-IDENC confirma que el sector comercial cayó 7,0% en febrero y se consolidó como uno de los principales lastres de la actividad.
En ese sentido, las ventas en Supermercados se derrumbaron 3,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. En el acumulado del primer bimestre, la contracción fue del 2,1%. En Autoservicios mayoristas, las cifras del INDEC dieron cuenta de una caída del 1,2% interanual, con un leve aumento acumulado (0,1%). En comercios de barrio la baja fue del 3,8% respecto al mismo mes de 2025, según la consultora Scentia.
Sin embargo, el problema ya no es solo cuánto vende el comercio, sino cuántos comercios quedan. En el último año, la mayor parte de las empresas que cerraron pertenece a este sector: 3.109 firmas menos, en un escenario donde las ventas se contraen de forma generalizada. De hecho, incluso en supermercados -un indicador clave del consumo básico- las caídas se registraron en las 24 jurisdicciones del país frente a 2023.
La explicación está en los ingresos. Los salarios reales se deterioran desde hace meses y las paritarias, atravesadas por sumas fijas y ajustes por debajo de la inflación, no logran revertir la tendencia. Al mismo tiempo, los sectores más vulnerables enfrentan un recorte aún más profundo: la AUH y la Tarjeta Alimentar hoy cubren menos del 20% del costo de vida, reduciendo el piso mismo del consumo.
