Las empresas argentinas transitan un escenario marcado por el ajuste y extrema moderación en las decisiones de contratación. De acuerdo con el informe "Salarios y contrataciones" elaborado por Bumeran, el 67% de las compañías realizó despidos durante la primera mitad de 2026, mientras que las perspectivas para el resto del año muestran escasas expectativas de recomposición salarial y una fuerte prudencia a la hora de incorporar personal.
El relevamiento, realizado entre profesionales de Recursos Humanos y trabajadores, refleja un deterioro respecto del año pasado. Mientras en 2025 el 44% de los especialistas afirmaba que su empresa había llevado adelante desvinculaciones, este año esa proporción escaló al 67%. Entre los empleados consultados, el 69% aseguró que en su lugar de trabajo también hubo despidos.
La reducción de costos lideró las causas de las desvinculaciones
Entre las razones que explican la pérdida de puestos de trabajo, la necesidad de recortar gastos apareció como el principal factor, mencionada por el 61% de los responsables de Recursos Humanos.
En segundo lugar se ubicó el bajo rendimiento de algunos empleados, señalado por el 37% de los consultados. Más atrás quedaron el contexto económico (30%), el cierre de sectores o líneas de negocio (19%), otros motivos (8%) y los procesos de fusiones o adquisiciones (2%).
El impacto también se reflejó entre los trabajadores: el 13% de los encuestados indicó que perdió su empleo durante el primer semestre.
La mayoría no recibió mejoras salariales
El estudio también evidenció una desaceleración en la política de aumentos de sueldo. El 64% de los trabajadores afirmó que no obtuvo ninguna actualización salarial en lo que va del año, mientras que solo el 36% recibió algún incremento.
Dentro de este último grupo, el 69% explicó que la suba respondió únicamente a ajustes por inflación. En tanto, el 20% percibió una mejora por encima del índice de precios y el 11% combinó ambas modalidades.
Las previsiones para la segunda mitad del año tampoco muestran un cambio de tendencia. El 68% de las empresas aseguró que no planea otorgar nuevos aumentos salariales. Entre las organizaciones que sí contemplan incrementos, la mayoría prevé aplicar ajustes atados a la evolución de la inflación. El contraste con el año pasado resulta significativo: en el mismo período de 2025, el 68% de las compañías proyectaba implementar mejoras en las remuneraciones.
Predomina la cautela para incorporar personal
En materia de empleo, el informe muestra un mercado laboral con escaso dinamismo. Algo más de la mitad de las empresas (51%) prevé mantener sin cambios su dotación de personal, mientras que el 35% evalúa reducirla. Apenas el 15% proyecta realizar nuevas contrataciones.
"Estos datos reflejan un contexto en el que las decisiones de contratación están atravesadas por la prudencia y la necesidad de sostener la operación", sostuvo Federico Barni, CEO de Bumeran.
Expectativas moderadas sobre el mercado laboral
El relevamiento también consultó la opinión sobre las políticas laborales del Gobierno. El 50% de los especialistas en Recursos Humanos las calificó como malas o muy malas, percepción compartida por el 53% de los trabajadores.
Asimismo, el 57% de los expertos y el 58% de los empleados consideraron que las medidas oficiales tuvieron un impacto negativo sobre el mercado de trabajo.
De cara a los próximos meses, las expectativas continúan siendo cautelosas. El 34% de los especialistas cree que la situación laboral seguirá deteriorándose, mientras que solo el 24% espera una mejora. En ese contexto, la contención de costos continúa siendo el principal eje que guía las decisiones de las empresas
