El empleo registrado en la construcción mostró en febrero de 2026 una suba mensual de 0,5%, equivalente a la creación de 1.822 puestos de trabajo. Se trata del segundo mes consecutivo con variaciones positivas, de acuerdo a datos elaborados sobre la base del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) y el INDEC. Sin embargo, la mejora no alcanza para revertir la caída acumulada desde fines de 2023 ni para recuperar los niveles históricos del sector. Si se compara con noviembre de 2023, cuando asumió La Libertad Avanza, se perdieron en el sector de la construcción 206.262 puestos laborales.
Según el informe de la consultora Politikon Chaco, “los niveles actuales de empleo sectorial siguen siendo bajos en términos históricos”, con una dotación que se ubica 9,7% por debajo del promedio del período 2007-2023. La comparación con noviembre de 2023 resulta más significativa: desde entonces se perdieron 206.262 puestos de trabajo en la construcción, lo que representa una contracción de 15,9%.
El deterioro coincide con el inicio de la gestión de Javier Milei, cuyo programa económico incluyó un recorte en la obra pública y una política de ajuste del gasto. La evolución del empleo sectorial muestra el impacto de esas decisiones en una actividad intensiva en mano de obra y fuertemente vinculada a la inversión estatal.
Los peores registros post pandemia
En enero de 2026, el empleo en la construcción alcanzó los 6.166.151 trabajadores, lo que implicó una caída de 2.666 puestos respecto de diciembre. La cifra se mantiene lejos de los 6.372.413 registrados en noviembre de 2023, antes del cambio de administración. A pesar de las leves recuperaciones mensuales recientes, el nivel de ocupación sigue siendo el más bajo desde mayo de 2022, cuando el sector todavía se encontraba en proceso de recuperación tras la pandemia.
El informe de la consultora señala que la comparación interanual de febrero también arrojó una suba de 0,5%, con 1.602 empleos más que en el mismo mes de 2025. No obstante, este dato se explica en parte por una base de comparación reducida, luego de un año de caídas. La dinámica general continúa marcada por la contracción.
Quince provincias registraron aumentos mensuales en el empleo durante febrero, con subas destacadas en Santa Cruz (6,7%), San Luis (6,1%) y Misiones (6,0%). En contraste, ocho jurisdicciones mostraron caídas, encabezadas por Santiago del Estero (-4,2%), Jujuy (-3,8%) y La Pampa (-3,5%). La dispersión refleja diferencias en la actividad local, aunque dentro de un contexto general de menor volumen de empleo.
MÁS INFO
El ingreso promedio nacional en la construcción fue de 1.218.793 pesos en febrero, pero al considerar la inflación se observa una pérdida de poder adquisitivo. Según el informe, el salario “exhibió una baja del 3,7% real contra igual mes del 2025, siendo la cuarta caída al hilo”. En relación con noviembre de 2023, sólo cinco provincias lograron mejoras en términos reales. La caída de los salarios se extiende a la mayoría de las jurisdicciones. Solo seis distritos registraron incrementos reales interanuales, con La Rioja (27,4%) y Tierra del Fuego (10,6%) entre los casos más relevantes. En las dieciocho provincias restantes, los ingresos quedaron por debajo de la inflación, con descensos más marcados como el de Salta (-17,1%).
La paralización o ralentización de proyectos de infraestructura pública, sumada a la incertidumbre en el sector privado, redujo la demanda de mano de obra. La obra pública, que históricamente funcionó como un motor de empleo en el sector, perdió peso en el esquema actual. La necesidad de llegar como referencia a mayo de 2022, cuando el mundo salía de una pandemia, como último punto comparable, ilustra la magnitud del retroceso. En este contexto, la leve recuperación mensual aparece más como una estabilización que como un cambio de tendencia. La evolución futura dependerá, en buena medida, de la dinámica de la inversión y de las definiciones en materia de obra pública y financiamiento.
