El paso del tiempo suele acomodar las piezas, pero en la historia de Alejandro "Papu" Gómez con la Selección Argentina, el final de la película dejó más interrogantes que certezas. Ser parte del plantel que alcanzó la gloria máxima en Qatar 2022 significó tocar el cielo con las manos. Sin embargo, poco después de dar la vuelta olímpica, el panorama cambió de forma drástica: el mediocampista ofensivo desapareció de las convocatorias y quedó envuelto en un manto de conjeturas sobre su relación con el grupo y hasta un insólito rumor, un quiebre que precedió a la sanción por doping que terminó de marginarlo de las canchas
El Mundial de Qatar 2022 terminó con Gómez lesionado en el tobillo, lo que le impidió jugar las instancias decisivas. A pesar del dolor físico, festejó el título como uno de los referentes del vestuario. No obstante, la fecha FIFA de marzo de 2023 marcó el inicio de la distancia. Mientras el resto de los campeones se reunía en Buenos Aires para celebrar con el público, el futbolista se quedó en España recuperándose de su operación, expresando su tristeza por no poder viajar.
A partir de ese momento, su nombre no volvió a figurar en las listas de Lionel Scaloni. En paralelo, las redes sociales y los medios de comunicación comenzaron a replicar versiones sobre un distanciamiento con los líderes del plantel, alimentadas por la falta de interacción pública y llamativas ausencias en los habituales saludos de cumpleaños o celebraciones virtuales compartidas.
Rumores, versiones encontradas y la palabra de los protagonistas
A mediados de 2023, la ausencia del volante en la Selección era un hecho, y los rumores sobre los motivos de su alejamiento se multiplicaron. Las hipótesis abarcaron desde supuestas tensiones internas hasta mitos sobre "energías negativas" dentro del grupo de WhatsApp que compartían los futbolistas. De hecho, hasta algunos trasnochados sugirieron la existencia de algunos rituales paganos. La reserva del cuerpo técnico y de los jugadores mantuvo el tema bajo llave. Una de las pocas voces que se refirió al asunto fue Leandro Paredes, quien intentó desactivar las especulaciones: "Son rumores que se dijeron en internet, no sé por qué. Nosotros no le damos bola porque sabemos cómo es la prensa". A pesar de las declaraciones, el futbolista no volvió a vestir la camiseta albiceleste y su desvinculación del Sevilla en septiembre de 2023 profundizó el aislamiento deportivo.
La sanción por doping y el final del ciclo
El misterio sobre su situación en la Selección pasó a un segundo plano en octubre de 2023, cuando se confirmó el resultado positivo en un control antidoping realizado casi un año antes, justo antes del Mundial. La sustancia detectada fue terbutalina, incorporada de manera accidental según el propio descargo del jugador, al ingerir un jarabe para la tos de su hijo menor.
La sanción de dos años impuesta por las autoridades de la FIFA clausuró cualquier posibilidad de retorno al plano internacional. El posterior rechazo de su apelación en marzo de 2024 ratificó la pena, extendiendo su inactividad oficial hasta finales de 2025. El ciclo del mediocampista en la Selección Argentina se cerró de manera abrupta tras la conquista de la Copa del Mundo, dejando atrás una etapa de protagonismo y abriendo un período donde el silencio y las versiones cruzadas ocuparon el lugar del fútbol.
