Riquelme está dispuesto a vender a Merentiel: los motivos por los que Boca lo dejaría ir en junio

El delantero uruguayo es titular en el equipo de Úbeda, pero una serie de factores internos modificó la posición de la dirigencia. Si llega una oferta razonable y aparece un reemplazante, el club no se interpondrá en su camino.

15 de mayo, 2026 | 19.00

Hace menos de un año, Miguel Merentiel era uno de los jugadores más codiciados del fútbol argentino. Su actuación con Boca Juniors en el Mundial de Clubes de la FIFA, coronada por aquel gol histórico ante el Bayern Múnich que todavía retumba en la memoria de los hinchas xeneizes, lo posicionó en el radar de varios clubes internacionales. Las ofertas llegaron al escritorio de la dirigencia, pero Juan Román Riquelme fue terminante: la "Bestia" no se movía de Boca. Sin embargo, el panorama cambió de manera drástica en los últimos meses y hoy la situación es completamente diferente.

Según trascendió a través del Diario Olé, el presidente del Xeneize está dispuesto a escuchar ofertas por el delantero uruguayo en el próximo mercado de pases de junio. La cláusula de rescisión de Merentiel se ubica en los 18 millones de dólares, una cifra que hasta hace poco era el piso innegociable para sentarse a conversar. Ahora, en cambio, Boca bajaría las pretensiones económicas y aceptaría una propuesta por debajo de ese valor. El único requisito que pone la dirigencia es encontrar un reemplazante antes de darle la luz verde definitiva a su salida.

La mejora salarial que nunca llegó

Uno de los factores centrales detrás de este giro tiene que ver con la situación contractual de Merentiel. Desde hace varios meses, el representante del jugador viene reclamando una actualización de su salario acorde al rendimiento y la importancia que tiene dentro del plantel. La respuesta del club, sin embargo, no fue la esperada. No hubo acuerdo ni avances concretos en la negociación, y eso generó un malestar creciente en el entorno del futbolista.

La falta de resolución en este punto no es un dato menor. Merentiel siente que su aporte al equipo no se ve reflejado en los números de su contrato, sobre todo si se tiene en cuenta lo que significó para Boca en los últimos dos años. La camiseta del Xeneize pesa, pero las condiciones económicas también juegan un papel fundamental a la hora de definir el futuro de un jugador.

Siempre el primer cambio

A la cuestión salarial se le suma un factor deportivo que incomoda profundamente al delantero y a su entorno. Partido tras partido, Merentiel se convirtió en el primer cambio de Claudio Úbeda. No importa si tiene un buen rendimiento, si genera peligro o si está metido en el partido: la salida siempre le llega a él antes que al resto.

Desde su círculo más cercano deslizaron que esta situación lo desgasta anímicamente, según consignó el portal Planeta Boca Juniors. No se trata solo de los minutos perdidos, sino de la señal que transmite: para el cuerpo técnico que comanda Claudio Úbeda, parece ser más prescindible que otros compañeros de ataque. Esa lectura, sumada a la falta de reconocimiento económico, configura un combo que empuja a Merentiel hacia la puerta de salida.

Cavani vuelve y la competencia se pone más dura

El regreso de Edinson Cavani a la actividad representa otro elemento que modifica el tablero. El "Matador" viene trabajando para estar disponible en los partidos decisivos que se avecinan, y su presencia en el equipo cambia por completo la ecuación ofensiva. Si Cavani recupera la titularidad y forma dupla con Milton Giménez, Merentiel quedaría relegado al tercer lugar en la consideración del cuerpo técnico.

Ese escenario es justamente lo que más temen en el entorno del jugador. Pasar de ser titular a ocupar un lugar en el banco de suplentes, o directamente quedar fuera de los planes principales, no es algo que el uruguayo esté dispuesto a aceptar en silencio. Si la competencia interna lo desplaza del once inicial, todos los caminos conducirían a una salida inevitable en el mes de junio.

El mercado de pases se pone en marcha

Con este cuadro de situación, la dirigencia de Boca ya analiza alternativas. La idea es no malvender al jugador, pero tampoco aferrarse a un futbolista que podría quedar fuera del esquema táctico en el corto plazo. La ventana de transferencias de mitad de año se presenta como el momento ideal para cerrar una operación que conforme a todas las partes.

Todavía no se conocen ofertas formales, pero el cambio de postura del club ya es una señal clara para los potenciales interesados. Merentiel demostró en el Mundial de Clubes que puede rendir al más alto nivel y esa vidriera internacional le abrió puertas que siguen vigentes. El desafío para Boca pasa por encontrar un equilibrio entre el ingreso económico que genere la venta y la contratación de un recambio que esté a la altura de las circunstancias.

El mercado de pases de junio se anticipa como uno de los más movidos de los últimos tiempos para el Xeneize, y la salida de Merentiel podría ser una de las operaciones más importantes. Un año atrás era intocable. Hoy, Riquelme está dispuesto a escuchar. El fútbol, como siempre, cambia de un día para el otro.