Un cambio de entrenador de última hora antes del Mundial podría suponer un impulso para Ghana, que ha recurrido al veterano portugués Carlos Queiroz después de que una racha de malos resultados minara la confianza en su predecesor.
Otto Addo, exinternacional ghanés nacido en Alemania, fue el entrenador en el Mundial de Qatar, pero la no clasificación a la Copa Africana de Naciones a principios de año y las contundentes derrotas en sus cuatro partidos de alto nivel en noviembre y marzo provocaron su destitución a principios de abril.
Semanas después, Queiroz tomó las riendas del equipo.
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Será la quinta Copa del Mundo consecutiva para Queiroz, de 73 años, cuya experiencia previa en África ha sido con Sudáfrica y Egipto, y que dirigió al Real Madrid y fue la mano derecha de Alex Ferguson en el Manchester United.
Poco después de su nombramiento, Queiroz realizó una gira relámpago por Europa para hablar con jugadores clave, pero tuvo poco tiempo para una preparación a fondo de los encuentros del Grupo L contra Panamá, Inglaterra y Croacia.
Es probable que su experiencia aporte estructura a una plantilla repleta de talento individual pero que carece de disciplina táctica y solidez defensiva.
Antoine Semenyo, del Manchester City, lidera un ataque potente, pero Queiroz no podrá contar con el lesionado Mohammed Kudus, que se ha convertido en el talismán del equipo y en el factor clave en sus dos últimas campañas de clasificación exitosas.
Ghana también continúa en la búsqueda de un portero de calidad internacional, un problema que ha persistido a lo largo de varios torneos importantes.
“Vamos contra el viento. Vamos contra el tiempo. Pero, basándome en mi experiencia y mis conocimientos, y con el apoyo del cuerpo técnico y, sobre todo, de nuestros jugadores, tengo mucha confianza en que podemos hacerlo bien”, dijo Queiroz al asumir el cargo.
Las Estrellas Negras se clasificaron por primera vez para la Copa del Mundo en 2006, mucho después de haber ganado el último de sus cuatro títulos de la Copa Africana de Naciones, lo que resultó algo extraño dado que durante mucho tiempo fueron uno de los equipos más fuertes de África.
Desde entonces, solo se han perdido un Mundial: el de 2018.
Demostraron ser competitivos en su debut en Alemania, llegando a la segunda ronda, y cuatro años después, en Sudáfrica, se convirtieron en la tercera nación africana en alcanzar los cuartos de final.
Queiroz afirmó que la tradición futbolística de Ghana les da la oportunidad de tener un buen desempeño en el torneo que comienza en pocos días y que se jugará en Canadá, México y Estados Unidos.
“Creo que este país tiene un potencial enorme. Este es un país de futbolistas”, dijo.
(Escrito por Mark Gleeson en Ciudad del Cabo. Editado en español por Javier Leira)
