El recién elegido alcalde de París, Emmanuel Grégoire, fijó el lunes un plazo que vence este verano boreal para salir del prolongado punto muerto con el Paris Saint-Germain sobre el futuro del Parque de los Príncipes, al tiempo que se disponía a reanudar las negociaciones con los propietarios qataríes del club.
Grégoire dijo que convocará una sesión extraordinaria del Ayuntamiento de París a mediados de abril para relanzar las conversaciones, con el objetivo de que ambas partes alcancen un acuerdo "antes de que termine el verano", según declaró a la emisora France Info al ser preguntado sobre si el club insignia de la capital podrá permanecer en su sede histórica.
El enfrentamiento se ha prolongado durante meses después de que su predecesora, Anne Hidalgo, descartó la venta del estadio, una postura que congeló las conversaciones y llevó al PSG a explorar emplazamientos alternativos fuera de la ciudad, entre ellos Massy y Poissy.
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Aunque Grégoire reconoció la oposición dentro de su propia mayoría —en particular por parte de los concejales verdes que se oponen a la venta de un activo público emblemático—, señaló un enfoque más pragmático, afirmando que él personalmente está abierto a una venta siempre que se controle de forma estricta.
El PSG, actual campeón de Europa, ha convertido la propiedad en una condición previa para cualquier remodelación importante, argumentando que la ampliación del Parque de los Príncipes es fundamental para mantener su crecimiento. El club ha afirmado en repetidas ocasiones que no invertirá en el estadio si no es de su propiedad.
Con el fin de salvar las diferencias, Grégoire afirmó que propondría dos vías: prorrogar el contrato de arrendamiento a largo plazo del PSG o negociar una venta con estrictas garantías, como la protección del patrimonio y una posible opción de recompra para la ciudad.
"Necesito un mandato", indicó, subrayando que cualquier decisión final recaerá en el consejo municipal de París y no solo en el alcalde. "Tenemos un profundo vínculo emocional con nuestro club y queremos que se quede en París, por lo que queremos crear las condiciones para que se quede".
Gregoire añadió que ya había hablado con el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, tras su victoria electoral a principios de mes, subrayando el deseo de la ciudad de mantener el club en París, al tiempo que se garantiza que no se utilice dinero público para financiar un recinto de fútbol profesional.
Con información de Reuters
