Brasil se enfrentará a Haití el viernes con la necesidad de mejorar su imagen en el Mundial, en lugar de ofrecer otro recuerdo nostálgico de su pasado, después de que el empate en el Grupo C ante Marruecos dejara al equipo de Carlo Ancelotti con interrogantes y poco margen para otro mal resultado.
Los pentacampeones del mundo se salvaron en el debut gracias a un destello de brillantez de Vinicius Jr., que empató el marcador para Brasil después de que Ismael Saibari adelantara a Marruecos en una primera parte en la que los brasileños se vieron faltos de ideas.
Marruecos, campeón de la Copa Africana de Naciones y una de las grandes sorpresas del Mundial de 2022, fue más incisivo y cohesionado durante largos tramos del partido. Ahora Brasil juega con Haití en Filadelfia, un partido que debería ganar pero que viene cargado de dificultades.
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Haití comenzó con una derrota 1-0 ante Escocia, pero el rival más complicado de Brasil podría ser su propia incertidumbre. Carlo Ancelotti fue criticado por alinear de inicio al delantero Igor Thiago y al lateral derecho Roger Ibáñez contra Marruecos, mientras que los centrocampistas Casemiro y Lucas Paquetá sufrieron mucho antes del descanso.
La entrada de Danilo, Fabinho y Matheus Cunha tras el descanso aportó más equilibrio y energía, lo que plantea al seleccionador italiano el dilema de mantener su idea o cambiar.
Ancelotti tomó las riendas poco más de un año antes del torneo, mucho menos tiempo del que han tenido muchos rivales para forjar una identidad consolidada, y el defensor Danilo dijo el miércoles que esa falta de continuidad había aumentado la presión.
"Si tienes un plan, algo que se ha ido construyendo y que es coherente, cuando las cosas empiezan a ponerse difíciles, te aferras a eso", dijo Danilo. "Eso es algo que realmente no hemos logrado construir".
También está la cuestión Neymar. El delantero se está recuperando de una lesión de pantorrilla que le ha mantenido fuera de los terrenos de juego durante más de un mes y, aunque el miércoles volvió a entrenar, su disponibilidad sigue siendo incierta.
Frente a Haití, Brasil necesita confirmar que el tropiezo ante Marruecos fue solo una advertencia que no marcará el rumbo de su torneo.
Con información de Reuters
