Se publicó en Billiken y tenía invasores extraterrestres en Buenos Aires: cómo era El Eternauta para niños

Fue una historieta de Billiken creada por Héctor Germán Oesterheld, autor de El Eternauta.

09 de junio, 2026 | 20.06

Corría diciembre de 1971 cuando la revista Billiken publicó una historieta que se ganaría el apodo de "El Eternauta para niños". Se trataba de Marvo Luna, una creación de Héctor Germán Oesterheld que combinaba aventuras, invasiones extraterrestres y un grupo de personajes que debían unirse para enfrentar una amenaza llegada del espacio.

Aunque fue concebida para un público infantil, presentaba numerosos puntos de contacto con El Eternauta, la historieta más famosa de Oesterheld. Y es que además de compartir autor y parte de su equipo artístico, ambas tenían elementos narrativos similares y una historia ambientada en Buenos Aires atravesada por una invasión alienígena.

Cómo era Marvo Luna: "El Eternauta para niños"

El protagonista de la historieta era "Marvo Luna", un inventor que llevaba una doble vida. Ante los vecinos se presentaba como el dueño de una juguetería llamada "El Pato Volador", pero detrás de ese comercio funcionaba un laboratorio secreto donde desarrollaba artefactos y tecnologías para combatir a los invasores extraterrestres.

Marvo Luna fue una historieta apodada como "El Eternauta para niños".

A lo largo de sus aventuras estaba acompañado por "Sapo", su ayudante fiel, "Patica", su hermana, "Tres Pelos" y "Ovni González", un personaje con amplios conocimientos sobre fenómenos extraterrestres que más adelante revelaba un vínculo inesperado con los invasores. La historia enfrentaba a este grupo con amenazas de todo tipo, desde criaturas fantásticas hasta los saturninos que intentaban conquistar la Tierra.

Las similitudes entre El Eternauta y Marvo Luna son numerosas. Héctor Germán Oesterheld escribió los guiones de las dos obras y Francisco Solano López, dibujante histórico de El Eternauta, también ilustró los primeros meses de Marvo Luna. Además, las dos historias trataban de un grupo de personas comunes que debía organizarse para enfrentar una invasión extraterrestre en Buenos Aires. Si bien esta última tenía un tono más liviano y orientado al público infantil, retomaba varios de los elementos de ciencia ficción que caracterizaron a la obra más célebre de Oesterheld. Entre los personajes de la serie también aparecían figuras que muchos lectores compararon con protagonistas de El Eternauta. Por ejemplo, "El Profesor de Hierro" era asociado con "Favalli", mientras que "Murtor" recordaba a los "Manos".

La historieta contó con distintos artistas a lo largo de su recorrido. Francisco Solano López estuvo a cargo de los dibujos hasta abril de 1972. Luego continuó José Muñoz entre mayo y agosto de ese año. La etapa final quedó en manos de Roque Vitacca y Marcos Adán, quienes la ilustraron hasta su último lanzamiento en julio de 1973.