Los responsables de su patrimonio artístico de uno de los nombres más revelantes de la música pop lanzaron With This Tear, una pieza inédita registrada en noviembre de 1991. Se trata de una grabación de Prince hecha en los emblemáticos estudios Paisley Park, publicada a diez años de la muerte del artista.
El músico asumió de manera integral la composición, producción, arreglos y la ejecución de todos los instrumentos en la canción publicada en plataformas digitales el pasado 20 de abril. Esta versión inédita permite asomarse a una faceta introspectiva y vulnerable del artista. La labor de mezcla y masterización fue realizada por Chris James, productor que colaboró estrechamente con Prince en sus últimas etapas creativas.
La canción posee una historia particular: aunque fue concebida inicialmente para la cantante Jevetta Steele, terminó siendo cedida a Céline Dion, quien la incluyó en su repertorio en 1992. Si bien un pequeño segmento del tema había sido utilizado en el álbum debut de Carmen Electra en 1993, la interpretación completa del autor permaneció resguardada en sus archivos durante más de tres décadas.
La labor técnica para este reciente lanzamiento fue encomendada a Chris James, un experimentado ingeniero de grabación que formó parte del círculo creativo de Prince. Su experiencia previa con el artista incluye créditos en producciones de gran relevancia como HITnRUN Phase Two, Art Official Age y Plectrumelectrum. James, quien cuenta con el reconocimiento de la industria tras haber sido nominado al Grammy, fue el responsable de realizar la nueva mezcla y remasterización del tema.
La fortuna de Prince y sus herederos
La desaparición física de Prince a causa de una sobredosis dio inicio a una prolongada disputa legal que se convirtió en uno de los casos sucesorios más difíciles de la industria del entretenimiento. La ausencia de un testamento al momento de su deceso dejó su vasto patrimonio en una situación de incertidumbre jurídica, captando la atención de la prensa internacional durante una década.
Ante la falta de herederos directos o cónyuge, la administración de sus bienes y derechos artísticos quedó bajo la tutela de la justicia de Minnesota. El magistrado Kevin W. Eide encabezó un exhaustivo proceso de validación que se extendió por más de un año, durante el cual debió analizar diversas solicitudes de personas que pretendían demostrar una relación filial con el músico.
El litigio concluyó con la designación formal de sus seis hermanos y mediohermanos como los beneficiarios legítimos. Esta resolución judicial permitió finalmente organizar la gestión de su legado, aunque los conflictos en torno a la herencia y el manejo de su imagen pública han continuado siendo motivo de debate y noticias recurrentes desde aquel entonces.
