Las mujeres y disidencias se organizan en un festival que grita resistencia y lucha: el ciclo Bestias llega una vez más al Cultural Morán, en una edición Folk que invita a disfrutar de instrumentistas y cantantes unidas en un contexto musical aún en deuda con ellas. Lula Bertoldi y Guadalupe Molina -productoras de Bestias- dialogaron con El Destape sobre la génesis y la premisa de este encuentro.
Todo comenzó el año pasado, en un encuentro post-show de una presentación de Molina en Lucille: "Nos quedamos todas las pibas en el camarín. Y ahí empezamos a ver: estábamos nosotras dos, la guitarrista, la fotógrafa, amigas músicas. Y dijimos: “Che, somos un montón de minas, qué loco que no nos conocemos entre nosotras. Nos pareció una ridiculez total”, contó Bertoldi.
Guadalupe Molina señala como el mayor éxito de esta iniciativa a la red de músicas que se formó en los encuentros. "Había algo mucho más grande que 'dar visibilidad' en el proyecto: la comunidad, siempre quedan grupos armados, se generan amistades que terminan en proyectos musicales".
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Si bien la propuesta tuvo un origen porteño, una de las premisas es darles luz a artistas mujeres y disidencias de género de todo el país: "Hay alguna participante de Córdoba, pero la idea es que todas las ediciones sean diferentes, que roten las músicas, las técnicas". “Armamos ensambles con mujeres que no se conocían entre sí y en dos ensayos salió un bandón”, adelantó la cantante y guitarrista de Eruca Sativa.
¿Aumentó el machismo en la música tras el triunfo de la derecha?
La importancia de un ciclo como Bestias también se vuelve más evidente en el contexto actual. Para Bertoldi, el machismo en la música nunca dejó de estar: "Se trata de una problemática cultural profunda, que atraviesa distintos momentos políticos y sociales". Sin embargo, la cantante advirtió que hay contextos en los que ciertas formas de violencia y desigualdad se vuelven más visibles o se intensifican cuando la derecha gobierna.
"Pero es algo cultural. Tiene que ver con cómo fuimos criados, con el sentido común. Para mí hay que resolverlo desde ahí: entender que hay desigualdad y que necesitamos los mismos accesos a las oportunidades, no solo porque haya una ley, sino porque es evidente", sostuvo Bertoldi.
Con gobernantes que propagan discursos de odio hacia las mujeres y disidencias, las discusiones sobre derechos, acceso y representación siguen vigentes. Este espacio de encuentro, contención y visibilización es fundamental para recordar que la lucha por la igualdad de género en la música está igual de sólida que siempre.
Las mujeres en la musica: qué dicen las estadísticas
El panorama de las mujeres en la industria musical revela una disparidad estructural que trasciende lo artístico para alcanzar los niveles de gestión. De acuerdo con el análisis Brecha de género en la música latina realizado por Ruidosa sobre más de 400 grillas de festivales en la región, la representación femenina en los escenarios principales es de apenas una cada cinco artistas.
Esta cifra se vuelve aún más crítica al observar los puestos de mayor relevancia, donde solo el 1% de los actos principales o headliners corresponden a mujeres. Más allá de la exposición frente al público, la composición del sector muestra que las mujeres integran únicamente el 30% de la fuerza laboral total de la música.
La problemática no se agota en la visibilidad de las cantantes populares, sino que se extiende a toda la cadena de valor y las jerarquías que sostienen el negocio. En este ámbito, el acceso a roles de decisión sigue siendo limitado, con solo dos de cada diez puestos de liderazgo ocupados por mujeres. La brecha se profundiza al analizar los estratos de mayor autoridad, donde apenas el 12% de los cargos de máximo nivel jerárquico están en manos femeninas.
