Una casa, dos madres y un secreto: Las Bendiciones de Eliana Madera, el thriller psicológico que desafía el mandato maternal

En Las Bendiciones, Eliana Madera construye un thriller psicológico inquietante que pone en tensión la maternidad, el encierro y los mandatos, a través de una historia donde el hogar se convierte en escenario de obsesión y miedo.

13 de enero, 2026 | 18.14

Convertirse en mamá por primera vez trae un puñado de ilusiones, miedos y fantasías: un bebé deseado que llega a "completar" a una pareja con proyectos en común, un nuevo hogar para remodelar y empezar a escribir la historia familiar, un escenario soñado. Pero no, nada de eso le sucede a Nadia, la protagonista de Las Bendiciones, el thriller psicológico de Eliana Madera recientemente publicado por Emecé. Aunque Nadia parezca tenerlo todo para llevar a cabo su maternidad y recibir con comodidad a su primer hijo, hay algo que la limita y la obsesiona: cómo fue la maternidad de la antigua dueña del departamento al que acaba de mudarse.

Este thriller se desarrolla con un ritmo maratónico: no tarda en entrar en el nudo principal de la historia y, a partir de entonces, el ritmo no afloja hasta el final. Nadia, una mujer joven que acaba de dar a luz a su primer hijo, se mudó a un nuevo departamento junto a su pareja y el bebé. Entre el puerperio, la licencia por maternidad y las remodelaciones que hay que hacerle a la casa, la protagonista pasa los días dentro de aquel departamento que, en lugar de cumplir con las expectativas de comodidad, se convierte en una obsesión. ¿El motivo? Diana, la dueña anterior del lugar que, según revelan los vecinos y algunas marcas en la casa, le costó llevar a cabo la crianza de sus hijos. Así, un departamento se convierte en el escenario donde transcurren dos historias totalmente diferentes: en el presente, una familia feliz con proyectos en conjunto; en el pasado, la perturbadora historia de una mujer divorciada, depresiva y con un vínculo roto con su hijo mayor.

El gran acierto de Las Bendiciones está en cómo Eliana Madera logra tensar un territorio que suele idealizarse: la maternidad reciente. El puerperio, lejos de ser un simple telón de fondo, se vuelve un estado mental desde el cual todo se distorsiona. El cansancio extremo, la falta de sueño, el encierro y la fragilidad emocional funcionan como un caldo de cultivo perfecto para que la obsesión de Nadia crezca sin freno. La pregunta que sobrevuela buena parte de la novela no es solo qué ocurrió con Diana y su hijo, sino hasta qué punto la mirada de la protagonista es confiable.

Madera construye el suspenso en lo cotidiano: un objeto olvidado en la baulera de lugar, una puerta que parece haber sido forzada, una marca en la pared que nadie sabe explicar. El departamento se transforma en un organismo vivo, cargado de memoria, capaz de incomodar y vigilar. La casa deja de ser un escenario pasivo y pasa a ocupar un rol central, casi como un personaje más, que conecta pasado y presente de manera perturbadora.

El contrapunto entre Nadia y Diana es uno de los núcleos más interesantes de la novela. Ambas mujeres están atravesadas por la maternidad, pero desde lugares opuestos: una desde la expectativa, el mandato y la culpa anticipada; la otra desde el desgaste, la soledad y el fracaso percibido. En ese espejo deformado, Las Bendiciones expone las zonas más incómodas del vínculo madre-hijo y se anima a mostrar aquello que socialmente se silencia.

Más allá de su estructura de thriller psicológico, Las Bendiciones funciona también como una novela sobre los mandatos impuestos, la presión social y la maternidad como experiencia ambigua, lejos de cualquier romantización. El miedo que se instala no proviene únicamente del misterio que rodea a Diana, sino de una pregunta mucho más profunda y universal: ¿qué significa ser una “buena madre” y quién define ese límite?

Sobre la autora

Eliana Madera nació en Carlos Casares en 1985. Es escritora, redactora publicitaria y licenciada en Artes por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado relatos en diversas revistas y antologías. En 2018 publicó su primera novela, 17 kilómetros. Vive en Buenos Aires, donde dicta clases de escritura y talleres literarios.