La cultura popular televisiva se unió a las raíces musicales más autóctonas del norte argentino, con un cover folklórico de un clásico. En las últimas horas, se volvió viral un video que presenta una versión completamente renovada de la cortina musical del programa de Mirtha Legrand.
La melodía de La emperatriz, que durante décadas ha anunciado el inicio de los almuerzos más famosos del país, suena ahora con una impronta que transporta a los oyentes directamente hacia los paisajes del norte argentino. El posteo fue impulsado por el músico Nahuel Villagra, un creador de contenido que supo construir una comunidad de casi 50 mil seguidores gracias a su habilidad para reinterpretar canciones populares bajo el estilo folklórico.
Villagra, quien habitualmente comparte este tipo de fusiones en sus plataformas, encontró en esta pieza el equilibrio justo entre el reconocimiento inmediato de una melodía urbana y la calidez de los instrumentos autóctonos, logrando un impacto inmediato entre los usuarios. La versión se aleja de la instrumentación original para abrazar los sonidos del carnavalito, una de las expresiones más alegres y representativas de la región andina.
En esta reinterpretación, el protagonismo recae en las quenas y los charangos, que reemplazan las fanfarrias tradicionales con un ritmo bailable y festivo. Los músicos detrás de esta iniciativa se especializa precisamente en desafiar las fronteras de los géneros, tomando obras que originalmente no pertenecen al folklore para transformarlas en piezas de raíz.
Quién es el autor de La Emperatriz, la cortina musical de Mirtha Legrand
La composición de esa pieza estuvo a cargo de Luis María Serra, especialista en música electroacústica y referente indiscutido de las bandas sonoras en el país, el responsable de crear algunas de las melodías más arraigadas en la memoria colectiva de la audiencia nacional.
Fue el autor de la música de la película La Mary, dirigida por Daniel Tinayre, trabajo que le abrió las puertas para componer Emperatriz, la icónica cortina musical de los almuerzos de Mirtha Legrand. Asimismo, su sensibilidad artística quedó plasmada en colaboraciones fundamentales con la cineasta María Luisa Bemberg, destacándose sus partituras para los filmes Camila y Momentos.
Con una formación sólida y una capacidad única para traducir el drama y la identidad argentina en sonidos, el legado de Serra trasciende la pantalla y su obra resuena como testimonio de una era dorada de la producción audiovisual argentina.
