Entrevista a Ariel Puchetta de Ráfaga: así es el presente ee la banda a 30 años de sus comienzos

Ráfaga cumple treinta años de trayectoria y Ariel Puchetta habló con El Destape sobre la inminente gira europea de la banda. El músico se refirió a sus comienzos en los 90 y reflexionó sobre cómo cambió el vínculo de la gente y la cumbia a través de las décadas.

22 de junio, 2026 | 17.07

Ráfaga celebra sus tres décadas de una trayectoria que consolida a la banda como una de las instituciones fundamentales de la música popular argentina. De cara a una gira que comenzará en España, Ariel Puchetta dialogó con El Destape Web y repasó el camino recorrido desde aquellos inicios en la década de los 90.

A lo largo de la charla, Puchetta desentrañó la evolución de un género que pasó de disfrutarse en la clandestinidad a dominar la escena de los grandes estadios y festivales; desde las noches de veinte presentaciones express por fin de semana en el auge de la movida tropical hasta las recientes colaboraciones con figuras como María Becerra o Soledad Pastorutti.

Mano a mano con Ariel Puchetta

¿Cómo te preparás para este festejo? ¿Qué significa cumplir 30 años?

- La verdad que si lo soñaba cuando empecé, no me lo imaginaba. Pasaron muchas cosas en estos treinta años, incluso los años en los que no fui parte del grupo. Estamos viviendo un momento hermoso, se disfruta mucho más. Estamos todos más adultos; arrancamos viviendo esto muy chicos, con muchos sueños pero sin saber que íbamos a llegar a tanto. 

¿Qué recordás de aquellos comienzos? ¿Cómo se vivió aquel auge fuerte que hubo por la banda en los 90?

- Fue muy lindo porque había muchos artistas como nosotros. Es como hoy que están Lali, Tini, María Becerra, Luck Ra; en ese momento también éramos muchas bandas: nosotros, Leo Mattioli, El Potro, Amar Azul. Había muchos pero nosotros nos empezamos a destacar como novedad por nuestra vestimenta. El pelo largo llamó mucho la atención: tanto en Argentina como en el exterior la gente se acuerda de nosotros con aquella estética. Ya no tenemos el ponelo largo ni aquellos trajes, pero es algo similar (risas).

¿Y cómo es llevar la cumbia argentina a otros países? 

- Y pasa que la cumbia cambió mucho. Antes la gente que escuchaba cumbia le daba vergüenza decirlo, ahora por suerte cambió eso. Pero más allá de todo lo que pasó con Ráfaga en el exterior, en el momento de auge acá hacíamos veinte boliches por fin de semana. Era así. 

Ariel Puchetta.

¿Y cuántas canciones tenía cada recital?

- No, eran shows de quince minutos. Pero se tocaba en vivo, era complejo. Usábamos tres o cuatro sistemas de sonido y los repartíamos por los distintos boliches; nosotros subíamos y bajábamos de los escenarios, eran todos lugares que quedaban cerca uno del otro. La gente también estaba acostumbrada a eso, a los shows cortos; no era común disfrutar de un recital de cumbia. Nosotros queríamos hacerlo, teníamos con qué, hasta que bueno, hoy por hoy ya los conciertos son mucho más largos.

En relación a esta manera diferente de vincularse con la música de la gente, ¿notaste un punto de inflexión en el que ocurriera o fue paulatino?

- Creo que se dio de forma natural porque fue cambiando la mentalidad de la gente. Muchos no decían que escuchaban cumbia, pero se las sabían a todas (risas). Con el tiempo hubo mucho cambio cultural y la gente entendió que para divertirte en una fiesta tenés que escuchar cumbia. De hecho ahora lo que pasa es que los que en su momento hacían trap se tiraron a la cumbia.

Ráfaga y La Sole.

Claro, ahora todo es fusión también.

- Sí, ahora todo se mezcla. Nosotros hicimos un montón de colaboraciones: Mentirosa la hicimos con María (Becerra), que le puso su impronta, también con MYA, con La Sole, que la conocemos desde hace muchos años.

¿Con La Sole ya tenían vínculo antes de la colaboración?

- Sí, arrancamos más o menos en la misma época. Nosotros vivimos tamb ién cuando ella fue al Festival de Viña del Mar a competir -allá cuesta mucho porque es un público muy exigente- y nosotros ya en Chile éramos muy queridos. Sufríamos porque queríamos que le fuera bien; en aquel momento ser argentino e ir a representar el país era un desafío porque el público te ve con otros ojos. Ella terminó haciendo bailar a todos y lo disfrutamos nosotros también.

Ráfaga y María Becerra.

¿Y con María cómo fue la experiencia de colaborar?

- Tuve la suerte de compartir bastante porque hicimos su canción Adiós y también Mentirosa. Además con ella etuve en los dos últimso River; estuvo buenísima esa experiencia porque tuve que actuar. Había un guión y todo, estuvo re lindo. Con María tenemos un feeling especial, así que se dio todo muy orgánico.