Cuando el calor aprieta y las ganas de cocinar bajan, las opciones frescas, rápidas y nutritivas ganan protagonismo. En ese escenario, los smoothies fit se consolidan como aliados ideales para sumar energía sin recurrir a preparaciones pesadas ni a ingredientes ultraprocesados. Entre los más elegidos, el de banana y frutilla se destaca por su sabor, su practicidad y su aporte natural de nutrientes.
Esta receta es perfecta para una merienda liviana o incluso como desayuno express. No lleva azúcar agregada y aprovecha la dulzura propia de la fruta madura, lo que la convierte en una alternativa saludable para grandes y chicos. Además, al utilizar frutas congeladas, se logra una textura cremosa y bien fría sin necesidad de sumar hielo, un detalle clave para mantener la intensidad del sabor.
Ingredientes:
- 1 taza de frutillas congeladas
- 2 bananas congeladas (idealmente maduras)
- 150 g de yogur natural
- Granola (opcional, para servir)
El paso a paso para preparar un smoothie fit de banana y frutilla
La base del smoothie combina frutillas y bananas congeladas con yogur natural, que aporta proteínas y una cuota extra de saciedad. En pocos minutos, la licuadora hace todo el trabajo y el resultado es una preparación homogénea, espesa y refrescante, ideal para los días de altas temperaturas.
Para quienes buscan personalizarla, la receta admite variantes. Se puede usar yogur descremado o vegetal para una versión sin lácteos, o sumar un chorrito de agua o leche vegetal si se prefiere una consistencia más liviana. Al momento de servir, un puñado de granola por encima suma textura y convierte al smoothie en una opción más completa.
