Un momento tan íntimo como inesperado se vivió este jueves al aire de Todo Pasa, el programa que conduce Matías Martin en Urbana Play. El protagonista fue Nico Vázquez, quien mientras hablaba de uno de los dolores más profundos de su vida quedó envuelto en una situación que muchos interpretaron como una señal imposible de ignorar.
El actor visitó el ciclo radial en un contexto personal movilizante. A pocas semanas de haber confirmado su separación de Gimena Accardi y mientras comienza una nueva etapa sentimental junto a Dai Fernández, Vázquez se mostró reflexivo y abierto a hablar de emociones que rara vez expone públicamente. En ese clima, el recuerdo de su hermano Santiago, quien murió hace casi diez años en Punta Cana, volvió a aparecer con fuerza.
La anécdota de Nico Vázquez y el extraño momento
Con la voz quebrada, Nico relató que en los últimos tiempos, atravesado por la tristeza, la ansiedad y la soledad, volvió a sentir la presencia de Santi de una manera muy particular. Según contó, en su casa comenzaron a ocurrir episodios extraños: canciones que se activaban solas, luces que se encendían sin explicación y momentos que él mismo interpreta como mensajes de acompañamiento. “Yo creo mucho en las señales”, deslizó, mientras el estudio permanecía en un silencio absoluto.
Pero lo más impactante ocurrió segundos después. Mientras el actor narraba una anécdota vinculada a un niño que conoció recientemente y que, casualmente, llevaba el mismo nombre que su hermano, las luces del estudio se apagaron y volvieron a encenderse de forma repentina. El episodio tomó por sorpresa a todos los presentes, incluido Matías Martin, que no pudo ocultar su asombro ante lo sucedido en pleno vivo.
La emotiva reacción de Nico Vázquez
Lejos de mostrarse asustado, Nico se quedó en silencio por unos instantes y luego sonrió con emoción. Para él, no hubo dudas. “Es él”, dejó entrever, convencido de que no se trató de una simple falla técnica, sino de una señal clara de su hermano, justo en el momento en que más lo estaba recordando.
El fragmento se viralizó rápidamente en redes sociales, donde cientos de usuarios destacaron la carga emocional del episodio y compartieron sus propias experiencias relacionadas con pérdidas y señales inexplicables. Más allá de las creencias personales, lo ocurrido dejó una certeza: fue un instante genuino, conmovedor y profundamente humano, que atravesó la radio y conmovió a quienes estaban del otro lado.
