Las plantas de interior son una forma infalible de darle vida y color a cualquier espacio, pero ¿sabías que algunas pueden crecer solo en agua? Esta tendencia que ganó popularidad en los últimos años invita a usar especies que no necesitan tierra para prosperar, haciendo más simple y original la decoración del hogar.
Entre las favoritas se encuentran la tradescantia, el singonio y la monstera, tres plantas que no solo aportan un toque natural sino que también permiten observar sus raíces a través de frascos o jarrones de vidrio, sumando un detalle decorativo muy atractivo.
Las 3 plantas de interior que crecen en agua y purifican el ambiente
1. Tradescantia: cascada de color y vitalidad
Reconocida por sus hojas en tonos verdes, violetas y plateados, esta planta crece rápido y es fácil de multiplicar con esquejes. Solo hay que colocar un tallo en agua, asegurando que algunos nudos estén sumergidos, y listo. Su crecimiento colgante la hace ideal para estantes o escritorios, donde sus colores resaltan de forma única.
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Poder purificador: Es una de las especies más eficientes para absorber formaldehído y compuestos orgánicos volátiles (COV) emitidos por pinturas, productos de limpieza y muebles nuevos. Además, ayuda a regular la humedad ambiental en espacios cerrados.
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Secreto de cultivo en agua: Para que no pierda la intensidad de sus tonos violetas y plateados, necesita mucha luz indirecta. Si el espacio es oscuro, las hojas se volverán completamente verdes. Se recomienda cambiar el agua una vez por semana para mantenerla oxigenada.
2. Singonio: elegancia tropical en frasco de vidrio
Con hojas en forma de flecha y un aire tropical, el singonio encaja tanto en ambientes modernos como naturales. Se adapta perfectamente a crecer en agua si recibe luz indirecta y se mantiene el recipiente limpio. Ver sus raíces desarrollarse a través del vidrio genera un efecto visual muy decorativo, fresco y relajante.
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Poder purificador: Destaca por su capacidad para filtrar del aire toxinas comunes del hogar como el xileno y el tolueno, componentes habituales en disolventes y pantallas de dispositivos electrónicos. Su gran superficie foliar la vuelve una excelente productora de oxígeno para interiores.
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Secreto de cultivo en agua: Al singonio le encantan los ambientes cálidos y húmedos. Al cultivarlo en agua, es fundamental no sumergir los pecíolos (los tallos de las hojas), sino únicamente la base del nodo o las raíces, ya que de lo contrario las hojas pueden pudrirse. Un lavado quincenal del frasco evitará la formación de algas.
3. Monstera: el gigante purificador que es tendencia
También llamada "costilla de Adán", es conocida por sus hojas grandes y perforadas que se volvieron un ícono indiscutido de la decoración de interiores. Aunque normalmente se cultiva en tierra, sus esquejes pueden desarrollarse y vivir por largos períodos en agua, convirtiéndose en una pieza central imponente para espacios amplios o con estilo natural.
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Poder purificador: Debido al enorme tamaño de sus hojas, la Monstera es una máquina altamente eficiente para capturar partículas de polvo en suspensión y purificar grandes volúmenes de dióxido de carbono (CO2), renovando el aire de salas de estar o comedores amplios de forma constante.
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Secreto de cultivo en agua: Al ser una planta pesada, requiere un botellón o florero de vidrio grueso y de base ancha para evitar que se vuelque. Un truco de experto es aprovechar sus raíces aéreas (esos "fideos" marrones que le crecen en el tallo): si introducís esas raíces en el agua, la planta absorberá nutrientes mucho más rápido y desarrollará un sistema radicular acuático fascinante en pocas semanas.
¿Por qué elegir plantas en agua para decorar? Porque son una forma sencilla y original de incorporar verde a la casa sin complicaciones ni tierra. Además, su bajo mantenimiento las hace perfectas para quienes buscan un toque natural sin mucho esfuerzo.
Para que estas plantas crezcan bien, es clave cambiar el agua cada una o dos semanas, limpiar los recipientes con frecuencia y evitar ubicarlas cerca de fuentes de calor como estufas o radiadores. También conviene colocarlas en lugares con buena luz natural, pero sin sol directo en las horas más intensas.
Con su resistencia, valor ornamental y cuidado sencillo, estas tres especies se convirtieron en las mejores opciones para llenar de verde tu casa durante el invierno, sin tierra y con mucha onda.
