Por qué los agricultores pintan ojos en las espaldas de las vacas

Los ojos pintados en las espaldas del ganado no tienen que ver una simple tradición rural: hay una explicación científica detrás de este fenómeno.

03 de febrero, 2026 | 14.49

Seguramente viste alguna vez la típica foto de una vaca con ojos grandes pintados en su espalda y te preguntaste qué significa. Lo cierto es que detrás de esta extraña costumbre, hay una explicación científica.

Se trata de una estrategia planteada por investigadores que nació en África para proteger al ganado de los ataques de leones y leopardos. Con el tiempo, se convirtió en una de las soluciones más efectivas para reducir el conflicto entre los agricultores y los grandes depredadores.

El experimento gracias al cual se popularizó este método fue publicado en la revista científica Communications Biology y se convirtió en uno de los casos más citados de conservación basada en el comportamiento.

Ojos pintados en las espaldas de las vacas: qué significan

El contexto, un conflicto histórico y violento

Durante varias décadas, la convivencia entre las comunidades rurales africanas con los leones y leopardos marcó un día a día violento. Cuando un león o un leopardo atacaba al ganado, las pérdidas económicas eran inmediatas, lo que terminaba en la caza del depredador en represalia.

Este ciclo afectó gravemente tanto a los agricultores, que perdían animales esenciales para su subsistencia, como a los animales, amenazados cada vez más por la persecución humana. En regiones como el delta del Okavango, en Botsuana, el conflicto formaba parte de la rutina diaria.

La idea que cambió todo

Un grupo de investigadores de Botswana Predator Conservation, en colaboración con universidades internacionales, plantearon una hipótesis muy simple: ¿qué pasaría si el depredador creyera que ya fue visto?

De esta manera, se les ocurrió pintar ojos en las espaldas de sus ganados. ¿Y por qué los ojos? Porque los leones y leopardos son depredadores de emboscada, que se acercan por detrás antes de atacar. Al pintar ojos grandes en la espalda de las vacas, se rompe ese mecanismo clave.

Para el felino, estos ojos sugieren un estado de alerta. Ser detectado antes de que puedan atacar aumenta el riesgo del fracaso, y de esta manera, el animal puede desistir antes de siquiera animarse a intentarlo.

Para comprobar la hipótesis, los científicos dividieron el ganado en tres grupos: vacas con grandes ojos pintados en la espalda, vacas con cruces pintadas y vacas sin ninguna marca. El estudio se hizo sobre un total de 14 manadas en las que pasaban habitualmente los leones y leopardos.

Resultados del estudio y conclusiones

El resultado fue sorprendente: ninguna de las vacas que tenía ojos pintados fue atacada. En cambio, sí hubo ataques en los otros dos grupos, especialmente en el ganado que no tenía ninguna marca.

Los cambios fueron muy notorios: disminuyeron los ataques al ganado, los agricultores redujeron las represalias y comenzaron a tolerar mejor la presencia de grandes felinos.

En las zonas donde se aplicó el método, se observó una disminución significativa de la caza de leones y leopardos en respuesta a ataques. Así, salvar al ganado terminó salvando también a los depredadores.

Sin embargo, los investigadores aclararon que el método no es universal ni infalible. Funciona mejor contra depredadores de emboscada, en áreas abiertas y con ganado que pasta libremente.

A diferencia de otros métodos tradicionales, esta estrategia no daña al ganado, no hiere a los depredadores, no altera el ecosistema y prácticamente no tiene costo. Además, requiere solamente un mantenimiento periódico, ya que la pintura se desgasta con el tiempo.

En conclusión, los investigadores destacaron que no se trata de engañar permanentemente al animal, sino de romper el patrón de caza.