5 posturas de yoga para mantenerte activa y vital: ideal para los síntomas de la menopausia

Si los síntomas de la menopausia están interfiriendo en tu bienestar, estas cinco posturas de yoga te pueden ayudar mucho a disminuir los síntomas.

31 de julio, 2026 | 20.56

El yoga es una herramienta ancestral que puede ayudar mucho a combatir los síntomas de la menopausia y mejorar la calidad de vida. Si estás pasando por la menopausia o la perimenopausia, esta rutina de yoga te puede ayudar mucho con el cansancio, la falta de energía, los cambios de humor, el estrés y la ansiedad y los dolores musculares. Además, si sos constante y la practicás al menos una o dos veces por semana, vas a notar cambios positivos tanto físicos como mentales.

"Yo sentía que me caían los años encima, hasta que descubrí estas cinco posturas y me siento súper bien. Ahora nadie adivina mi edad", cuenta Marissa Esparza Yoga, profesora de yoga, quien comparte sus clases en las redes sociales. Para hacerla, podés usar un yoga mat, una colchoneta o bien colocar un toallón en el piso si no tenés ninguna de las dos cosas.

Rutina de yoga para la menopausia 

Postura 1: perro boca abajo

Separá los pies al ancho de tus caderas. Andá bajando y extendé los dos brazos hacia adelante, bien estirados, para elevar la cola formando una carpa con todo tu cuerpo. Las piernas deben ir lo más estiradas posibles, pero podés flexionar las rodillas si te duele. Un truco: apoyá solamente la punta de tus dedos, no el talón, para que te tire menos. La espalda debe quedar totalmente arqueada, estirada. La cabeza debe caer floja, de modo que no hagas fuerza con tus cervicales. Imaginate que te agarran de la cadera y te tiran hacia atrás. Quedate así los segundos que aguantes. 

Postura 2: plancha lateral

Colocate de costado sobre una colchoneta. Elevá tu cuerpo usando el brazo que tenés de apoyo y estiralo completamente para que sostenga todo tu cuerpo, que debe quedar formando una diagonal. Los pies van bien juntos, apoyados de costado. Que no se te caiga la cadera: la idea es que formes una línea recta y en diagonal. Hacé fuerza con tu abdomen para mantener el equilibrio. El otro brazo debe ir estirado apuntando hacia arriba, con los dedos bien abiertos. Quedate así unos segundos.

Postura 3: Ustrasana

Arrodillate en el suelo y tirá tu torso hacia atrás, tocando con las dos manos tus dos talones. Solamente deben apoyarse en el suelo los dedos de tus pies. Intentá que tu tórax se abra por completo, dejando espacio entre las costillas. La cabeza va relajada, sin hacer fuerza desde el cuello, mirando al techo. Quedate así unos segundos.

Postura 4: postura del niño

Arrodillate en la colchoneta y apoyá tu torso sobre tus muslos. Relajate totalmente y aflojá el cuello, los hombros y todas las vértebras. Este ejercicio es para relajar. Meté tu cabeza entre las dos rodillas, que caiga suave, sin tensionar las cervicales. Los brazos deben ir estirados hacia adelante, bajando los hombros. Quedate así el tiempo que quieras.

Postura 5: vela

Acostate boca arriba y elevá las piernas hacia el techo, bien estiradas, formando una especie de vela con tu cuerpo. Agarrate con las dos manos de la cintura para darte estabilidad, con los antebrazos apoyados en el suelo. La fuerza debe salir de tu abdomen. Quedate así unos segundos, lo más que puedas.